Mejora la salud aprendiendo a prevenir enfermedades de la manera más saludable

Qué son los moluscos contagiosos y como tratarlos

By on jun 24, 2015 in Enfermedades | 0 comments

Quizá no sea un simple granito de grasa el que tienes, sino un molusco contagioso, también conocido como verruga umbilicada porque tiene una pequeña depresión en el centro; es muy común y cualquiera se puede contagiar.

moluscos contagioso

Presencia de moluscos contagiosos en la piel del bebé

Se trata de una dermatosis causada por un virus DNA, o sea un virus que posee un genoma compuesto por DNA, que se llama poxvirus, uno de los más grandes que afectan al ser humano.

Aunque clínicamente las lesiones son iguales, existen dos subtipos, de los cuales el virus 1 es el más frecuente, mientras que el virus 2 es más común en los adultos y en los pacientes con VIH (virus de inmunodeficiencia humana).

Cómo afecta el molusco contagioso

El molusco contagioso afecta a cualquier raza, edad, sexo y nivel socio económico, e incluso a familias de higiene excelente, aunque es cada vez más común en pacientes con VIH. Se transmite por contacto directo o por la ropa, la cama y los artículos de uso personal, y generalmente por que la gente se rasca las lesiones y los virus se acumulan en las uñas, de donde se diseminan al saludar o al tocar a otras personas.

Por lo general, cuando un miembro de la familia está infectado se contagian los amigos, los parientes, los compañeros de trabajo, etcétera. El periodo de incubación va de una semana a varios meses, lo que es muy importante, pues a pesar de eliminarse las lesiones visibles hay que estar pendientes de las nuevas que pueden estar latentes durante varias semanas y que van apareciendo poco a poco. Una sola lesión puede provocar decenas en unas cuantas semanas, de ahí su nombre, “molusco contagioso”. Por lo común, primero aparece una sola lesión, a la cual no se le da importancia y se mantiene así por mucho tiempo.

Cómo se contagia el molusco o verruga

Luego la gente se lo exprime o se lo rasca y el material contagioso se transmite a otras partes del cuerpo o a otras personas. Podemos ver brotes en escuelas, guarderías, familias o en centros de trabajo.

Se considera también enfermedad por transmisión sexual cuando se encuentra en regiones genitales o perianales. Muchos pacientes no van al médico por vergüenza, hasta que las lesiones son muchas y ya se han extendido a otras partes del cuerpo. Los moluscos contagiosos son pequeños tumores de alrededor de 2 a 4 milímetros, aunque pueden ser más grandes, en especial en pacientes inmunosuprimidos. Semejan una perlita con un ombligo central y pueden ser únicos, cosa muy rara, o múltiples, desde unos cuantos hasta cientos.

Cómo se manifiestan los moluscos contagiosos

Cuando son muchos, a veces se van uniendo hasta formar placas extensas; son duros y se adhieren con mucha fuerza a la piel y pueden ser de su mismo color, aunque en ocasiones son blancos o amarillos. En ciertos casos están rodeados por un halo eritematoso y por lo general, son asintomáticos. A veces provocan comezón o dolor leve cuando los lastiman y por lo general forman costras pequeñas y cicatrices de lesiones que el mismo paciente ha desprendido.

En aquellas personas que sufren cualquier inmunodeficiencia suelen ser muy grandes y formar mosaicos, y si hay muchas lesiones, conviene realizar una determinación de VIH o buscar alguna otra inmunodeficiencia.

Los moluscos contagiosos pueden afectar cualquier parte del cuerpo, aunque en los niños es más común observarlos en sitios de roce, cara, tronco y extremidades, mientras que lo más pro bable es que los adultos los tengan en los genitales y que afecten el pene, el glande, el escroto, el pubis, los labios mayores, los glúteos y la región perianal.

Muchas veces, cuando los pacientes ven al médico le dicen que al exprimirlos drena una masa de grasa, cosa que puede confundirlo. Al exprimir la base de la lesión suavemente con una pinza, el médico observará la salida de un material verrugoso claro por el orificio central u ombligo de la lesión, que parece una verruga o una coliflor.

Al hacer una tracción mínima se desprenden pequeños racimos claros, que son los cuerpos de los moluscos, es decir, las células infectadas por el virus, y que al desprenderlas sangran con facilidad. Esos racimos no son más que la “masa de grasa” que los pacientes refieren y son muy contagiosos.

En la biopsia de piel se pueden observar pequeños sacos que encierran múltiples células epiteliales infectadas. Además, es común encontrar infecciones bacterianas agregadas, sobre todo en sitios con vello, de roce y en pacientes ínmunocomprometidos. En ocasiones hay material purulento, pequeños o grandes abscesos, huellas de rascado y procesos inflamatorios provoca dos por la manipulación continua que realiza el paciente.

Tratamientos para las verrugas o los moluscos contagiosos

Existen múltiples tratamientos, pero el más importante es la educación, que consiste en insistir en el lavado continuo de las manos, así como en incrementar las medidas de higiene personal y del hogar, y no tallar ni exprimir las lesiones.

El médico puede utilizar diversos métodos para erradicar las lesiones de acuerdo con su edad, tamaño y extensión; algunos métodos consisten en extirpar con aguja o con c reta, usar electrodesecación, criocirugía y ciertos tratamientos tópicos con ácido. Varios medicamentos de este tipo se encuentran en estudio y probablemente pronto resulten más útiles que los métodos que hoy se prefieren. Uno de los más sencillos es utilizar una pequeña pinza, exprimir suavemente los moluscos y retirar la masa blanca, teniendo mucho cuidado de eliminar de manera adecuada el material que se extrae. El inconveniente radica en que por lo general las lesiones sangran más de lo que duelen, lo que suele alarmar a los padres, de modo que se recomienda una breve plática con el paciente antes de iniciar el tratamiento, y si de niños se trata, también con los padres. La higiene personal, el lavado de las manos y de la ropa, así como la búsqueda de otros posibles contactos infectados ayudan a evitar las recidivas.

Al paciente hay que comunicarle que debe estar atento a la aparición de nuevas lesiones, porque aunque de momento no se vean, pueden estar latentes y aparecer una vez más. También se deben vigilar otros focos de infección, como los amigos, los parientes, los compañeros y la pareja sexual que pueden causar recidivas. Cuando se trata de niños, se recomienda dar aviso a los profesores para que busquen focos de infección entre los compañeros.

Definitivamente, el paciente debe cooperar para erradicar por completo a los moluscos contagiosos, y como rara vez remiten solos, es necesario detectarlos y tratarlos a tiempo.