Sangrado Rectal
Encontrar sangre después de defecar es un síntoma que asusta a la mayoría de las personas, sobre todo cuando la hemorragia es profusa. Diversas enfermedades, tanto benignas como malignas, pueden ocasionar sangrado rectal, aunque la afección más común son las hemorroides. En todos los casos, para llegar al diagnóstico es necesario realizar un buen interrogatorio y una exploración física adecuada.
El examen rectal digital es una inspección de la parte inferior del recto para buscar hemorroides, fisuras anales y anomalías en las heces. Primero se examina el exterior del ano y posteriormente se introduce un dedo lubricado para determinar si hay alteraciones, presencia de sangre o, en el caso de los hombres, anormalidades en la próstata.
Las hemorroides
Pueden ser internas o externas. Las internas son causa de sangrado pero no producen dolor; generalmente el paciente se queja de plenitud rectal, salida de moco y goteo de sangre roja brillante en el sanitario o en el papel de baño. Las externas crecen debajo de la piel anal y es probable que esta piel se estire hasta desarrollar un apéndice cutáneo; en ocasiones, un coágulo dentro de una hemorroide externa causa un dolor intenso y puede originar hemorragia si la piel se erosiona. Los síntomas son muy limitados, por lo cual pueden confundirse con los de otros problemas anorrectales; el médico es quien puede diagnosticar el padecimiento de que se trata.
La fisura anal
Es una abertura en el anodermo, en la parte media posterior o anterior; los síntomas más característicos de fisura o úlcera incluyen dolor muy intenso al defecar y sangre en el papel higiénico o en las heces (rara vez en el recipiente del sanitario). La presencia de esta úlcera anal implica una fisura crónica que se acompaña de un apéndice cutáneo externo y de una papila anal hipertrofiada en su forma más madura. El diagnóstico se establece mediante la identificación de la fisura o del complejo de la úlcera (el examen digital puede ser muy doloroso).
Hay otros padecimientos que, aunque no son muy comunes, también son causa de sangrado rectal; entre ellos están la colitis amebiana, una enfermedad infecciosa causada por el protozoario Entamoeba histolytica, que afecta principalmente al colon; esta afección se transmite por vía fecal-oral; la amibiasis invasiva se caracteriza por la presencia de pequeñas úlceras en todo el colon. La forma en que se presenta es muy variable y puede incluir una diarrea sanguinolenta. La colitis por citomegalovirus infecta a casi 90% de los pacientes con SIDA durante la evolución de su enfermedad; la infección puede abarcar varios órganos, como pulmones, ojos, cerebro, hígado, glándulas suprarrenales, tubo intestinal y ano. El virus causa úlceras mucosas y hemorragias submucosas, y los síntomas incluyen diarrea, sangrado rectal, fiebre y pérdida de peso. Existe una forma leve y específica de proctitis inflamatoria que sólo afecta al recto y se denomina proctitis ulcerosa; entre sus síntomas están la hemorragia o exudado rectal, diarrea y tenesmo (ganas frecuentes de defecar). Los síntomas iníciales de la proctitis post-radiación son diarrea, hemorragia o exudado rectal, tenesmo, dolor del recto e incontinencia; los síntomas tardíos aparecen varios meses o años después de la radiación, y de ellos el sangrado es el más común.
Enfermedades de transmisión sexual
La proctitis herpética es una afección causada por el virus del herpes simple II; los pacientes presentan tenesmo, dolor anal, sangrado o exudado anal y ulceraciones peri anales, así como fiebre y malestar general; las lesiones anorrectales ocurren entre tres y siete días después del contacto sexual. Las lesiones primarias son grupos de vesículas que se rompen, se adhieren y forman úlceras dolorosas que se infectan; la enfermedad es contagiosa mientras existan las lesiones.
La Chlamydia trachomatis es un parásito que causa la proctitis clamidial y el linfogranuloma venéreo. La primera se relaciona con coitos anales; la infección puede ser asintomática, pero en caso contrario el paciente se queja de dolor anal, prurito, sangrado y exudado rectal. La lesión primaria del linfogranuloma venéreo es una úlcera superficial pequeña que con frecuencia pasa inadvertida; si no se trata al paciente desarrollará proctitis hemorrágica y estrecheces rectales tardías.
La proctitis gonocócica, o gonorrea anorrectal, también se relaciona con el coito anal, y en las mujeres con el exudado vaginal. Al principio los pacientes son asintomáticos o muestran hemorragia o exudado rectal; también puede presentarse una escoriación peri anal, defecación dolorosa y fístulas.
Después de un periodo de incubación hasta de ocho semanas, la sífilis anorrectal produce una lesión primaria (chancro) en el sitio de inoculación; también pueden encontrarse úlceras, proctitis, seudotumores y condilomas planos. El chancroide se manifiesta por múltiples lesiones blandas muy dolorosas y con hemorragia fácil que resultan de autoinoculación y suelen observarse en el perineo y alrededor del ano.
Los condilomas acuminados son unas verrugas que se observan en la región anogenital y urogenital; se deben al virus del papiloma humano y el medio más común de transmisión es el coito anal; en ocasiones hay prurito, exudado y hemorragias anales.
Entre las patologías malignas que presentan sangrado rectal encontramos el cáncer de colon y el de recto, principalmente, los cuales pueden pasar inadvertidos, de tal manera que en ocasiones el sangrado es el único síntoma del paciente. Otros tumores del recto son el linfoma rectal, el carcinoide rectal y las neoplasias del ano. Todas estas neoplasias tienen un tratamiento diferente que depende, entre otros factores, del tamaño de la lesión y del estado general del paciente.
¿Qué hacer en caso de un sangrado rectal?
Si los pacientes están afiliados a alguna institución de salud deben acudir con su médico familiar, el que iniciará el estudio y tratará de determinar la causa, solicitando los exámenes que considere necesarios, y posteriormente se deberá referir al siguiente nivel de atención médica; de acuerdo con el padecimiento, al paciente se le realizarán los estudios complementarios y se le dará el tratamiento definitivo.
