Se dice que la memoria tiene tres funciones importantes:
1. Utilizar la información para producir cambios.
2. Producir, transmitir y almacenar pensamientos.
3. Emplear los pensamientos para aprender y realizar nuevas conexiones con el objeto de elaborar juicios, análisis, tomar decisiones y producir pensamientos más complejos.
La memoria se define como “la operación intelectual que nos permite conservar y hacer revivir en la mente los estados de conciencia, como placeres y dolores, inclinaciones y pasiones, sensaciones y percepciones, ideas y juicios, y que nos da además la posibilidad de reconocerlos y relacionarlos con el pasado”.
La etimología de la palabra mnemotecnia viene de la mitología griega, según la cual Mnemósine, hija de Urano, es la diosa de la memoria. A su vez, la mnemotecnia se define como “un conjunto de mecanismos mentales que permite apropiarse de la información después de integrarla de forma que se pueda manipular y tener acceso a ella a voluntad”.
Las formas principales de la memoria
La memoria se ejerce de diversas maneras:
La memoria visual se encarga de registrar las imágenes que se perciben, y es la que nos permite conservar todas las nociones que nos llegan a través de los ojos.
La memoria auditiva es propia del oído y se distingue por el predominio de las imágenes auditivas.
La memoria motriz registra los movimientos establecidos por el hábito y para quienes la utilizan, las imágenes musculares toman el lugar de las visuales o auditivas; por ejemplo, estas personas retienen mejor cuando escriben o cuando estudian a media voz, casos en que conservan y repiten las imágenes correspondientes a los movimientos de articulación.
La memoria táctil o recuerdo de los objetos tocados se puede vincular con la memoria motriz; la desarrollan los invidentes que adquieren una gran sensibilidad al tacto.
Las memorias gustativa y olfativa conservan las sensaciones del gusto y del olfato.
Fases de la memoria
Se ha descubierto que en su proceso de almacenamiento, la memoria pasa por tres fases o etapas:
1. La memoria inmediata
2. La memoria de corto plazo
3. La memoria de largo plazo
La memoria inmediata dura pocos segundos y es la que usamos cuando leemos algún letrero, saludamos a alguien mecánicamente o nos vestimos.
La memoria de corto plazo dura pocas horas o días y la utilizamos, por ejemplo, cuando nos preguntan qué hicimos el día anterior.
La memoria de largo plazo puede durar desde días hasta decenas de años en el recuerdo, todo dependerá de la forma en que se almacenen los datos; por ejemplo, para grabar información en la memoria de largo plazo, primero dicha información pasa por la memoria inmediata, y si merece el trabajo de ponerle atención, se registra en la memoria de corto plazo; pero si no tiene significado para el sujeto, para sus paradigmas o modelos mentales, se desecha inmediatamente.
De lo contrario, si el procedimiento de registro se llevó a cabo con la atención e intención suficientes la información se grabará en la memoria de largo plazo donde puede permanecer para siempre. Todo proceso de memorización o de reflexión implica atención y concentración, por eso se dice que “el arte de la memoria no es más que el arte de la atención”.
Con frecuencia no atendemos lo suficiente cuando se nos presenta información y, en consecuencia, no la captamos e integramos de manera correcta. Tenemos el hábito de dejar que nuestra mente divague entre el pasado y el futuro, entre lo real y lo imaginario, lo probable y lo incierto, entre las dudas y los miedos, por lo tanto los pensamientos surgen sin cesar en nuestra mente y no dejan más que un mínimo espacio a la nueva información.
Sistemas de memoria
1. Memoria funcional
Localización: Lóbulo frontal
Función El hemisferio izquierdo reconoce los nombres.
El hemisferio derecho reconoce las caras
Capacidad de memoria: 90
2. Memoria remota
Localización: Lóbulo frontal, parietal y occipital
Funciór Almacenar datos
Ejemplo: Nombres de capitales, de ríos, ortografía, tabla periódica, etc.
Capacidad de memoria: 190
3. Memoria implícita
Localización: Cerebelo Función: Kinestésica o memoria del movimiento
Ejemplo: Tocar el violín, dibujar, danzar, hacer deporte, etc.
Capacidad de memoria: 490
4. Memoria episódica
Localización: Sistema límbico
Función: Génesis de las emociones
Ejemplo Recuerdo de la Navidad, de un funeral, etc.
Para facilitar el aprendizaje es importante obtener toda la información interesante y añadirle una connotación emotiva
Capacidad de memoria: 500
5. Memoria semántica
Localización: Lóbulo parietal, occipital y temporal
Función: Ser el diccionario del cerebro
Ejemplo: Entender el significado de lo que leemos, escuchamos o escribimos.
Ejercicios para mejorar la atención y la memoria
Como la memoria se desarrolla en proporción a la atención, al cultivar la atención se cultiva la memoria.
1. Ejercicios de atención visomotriz
Autor: Tocquet
Tome una hoja de papel entre el pulgar y el índice y sosténgala verticalmente durante 5 minutos (gradualmente se puede ir aumentando el tiempo por 30 segundos, 1 minuto, 2 minutos, etc.) sin permitir que la hoja oscile.
2. Ejercicio de atenciónvisual auditiva y memoria “El Buho”
Autor: Dennison
Mueva la cabeza suavemente por el campo central mientras mantiene el nivel de la barbilla. En cada relajación la cabeza se va moviendo cada vez más lejos hacia las posiciones auditivas de la izquierda y la derecha.
Presionando el hombro derecho con la mano izquierda, gire la cabeza a la derecha, inhale en esta posición y mantenga el aire volteando la cabeza hacia la izquierda lentamente, exhale en esta posición, regrese la cabeza a la derecha, vuelva a inhalar y repita el proceso varias veces.
Presione ahora el hombro izquierdo con la mano derecha, colocando la cabeza hacia este lado y repita la secuencia.
Variaciones
Emita un sonido como “mmmm” mientras lleva la cabeza en dirección contraria.
Acentúe la escucha con el oído izquierdo (cabeza a la derecha) y con ambos oídos a la vez (barbilla abajo).
Añada una o dos respiraciones completas a cada una de las posiciones de extensión (cabeza izquierda, a la derecha, barbilla abajo), relajándose completamente en cada fase.
Parpadee ligeramente, dejando que la vista se mueva de un lado a otro del horizonte.
Este ejercicio activa el cerebro para mejorar:
La memoria a corto plazo
La memoria a largo plazo
El lenguaje silencioso: la capacidad de pensar
Integrar la vista y el oído.
3. Ejercicio de atención, memoria visual
“Semejanzas y diferencias” Autor: Pizá
Busque las diferencias y las semejanzas en los siguientes pares de palabras. Busque en su memoria y asocie todo aquello que le venga a la mente en relación con las diferencias y semejanzas que encuentre.
Lista de palabras
Perro gato
Revista libro de texto
Pintor diseñador gráfico
Músico escritor
Empresa escuela
Deportista arbitro de fútbol
Alumno profesor
Cambio crecimiento
4. Ejercicio de atención y memoria “Cinco vocales”
Autor: Batlori
Escriba diez palabras que contengan las cinco vocales una sola vez, ejemplo: eucalipto, fundaciones, etc.
Este ejercicio activa el cerebro para:
Mejorar la capacidad de observación
Desarrollar la memoria.
5. Ejercicio de atención y memoria “El Árbol”
Autor: Drapeau
Haga este ejercicio descalzo y frente a un letrero que pueda leer, mantenga el equilibrio en un solo pie y coloque el otro como si estuviera formando un cuatro; en esa posición junte las palmas de las manos a la altura de la barbilla y la boca; procure mantener la postura el mayor tiempo posible y al mismo tiempo coloque mentalmente las letras del letrero en orden alfabético. Este ejercicio activa el cerebro para desarrollar la concentración.
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