Articulos marcados ‘Vida Suero Oral’

¡Cuidado con la deshidratación!, mejor prevéngala

Junio 8th, 2009 by admin | Comentarios desactivados | Filed in General

¿Qué es la deshidratación?

Es la pérdida de agua y de electrolitos del organismo que compromete la función de diversos órganos y que puede ser grave y hasta mortal si no se atiende a tiempo. Por lo general, la deshidratación se presenta después de que se ha tenido diarrea y vómito, pero también por no tomar suficiente agua o por una sudoración excesiva.

Se considera que la deshidratación es la complicación más común y más grave de la enfermedad diarreica aguda, al grado de que en 1990 causó la muerte de casi cuatro millones de niños en todo el mundo, aunque 95% de esas muertes se hubieran podido evitar con la terapia de hidratación Vida Suero Oral y con algunas otras medidas preventivas.

Durante la primavera y el invierno es cuando más se presentan las diarreas agudas y por tanto, los problemas de deshidratación. Son los niños los que tienen el mayor riesgo, principalmente los menores de cinco años y más aún los que van de los tres meses a los dos años.

Si bien se puede presentar en cualquier estrato social, la deshidratación es más común en ambientes socioculturales bajos, donde por falta de agua potable hay poca higiene, la alimentación es deficiente y las infecciones son más comunes. Estas últimas ocurren con más frecuencia en sitios cerrados, y concurridos como las guarderías; por otro lado, es más frecuente en los hombres que en las mujeres, sobre todo si tienen menos de dos años de edad.

Causas de deshidratación

Sin duda la causa más frecuente es la gastroenteritis aguda, que produce diarrea y que por lo general, se acompaña de vómito, aunque de este último también existen otros desencadenantes, como la anorexia nerviosa, la gastritis y la intolerancia alimentaria. Hay otros males que provocan pérdida de agua por la orina, como la diabetes mellitus y la diabetes insípida; menos común es la deshidratación causada por sudor excesivo, como en el caso del ejercicio intenso o el llamado golpe de calor que se produce en regiones con temperaturas extremadamente altas.

¿Qué tan grave puede ser?

La deshidratación genera varias alteraciones en diversos órganos, principalmente en el corazón, el riñón, el intestino y el sistema nervioso central, que si no se detectan a tiempo pueden provocar el llamado shock hipovolémico, el cual desencadena la muerte. Por fortuna, hay muchas formas de detectar los datos de deshidratación y de clasificarla de acuerdo con su gravedad: como leve, moderada y severa; obviamente, las dos últimas ponen en muy alto riesgo la vida de los pacientes.

Cómo detectarla

Existen muchas formas y métodos para detectar y clasificar la deshidratación, uno de los más importantes se hace con base en datos clínicos.

Deshidratación leve: en el bebé muy pequeño la fontanela anterior (mollera) y los ojos son normales, hay una discreta disminución de las lágrimas cuando llora, hay poca sed, las mucosas de la lengua se ven ligeramente secas, el estado de conciencia o de alerta es normal, las extremidades mantienen la temperatura normal, lo mismo que la presión arterial y el pulso.

Deshidratación moderada: la fontanela y los ojos se ven ligeramente hundidos, hay pocas lágrimas al llorar, las mucosas de la lengua están más secas, la persona se ve decaída o irritable, las extremidades se encuentran un poco frías, la presión y el pulso todavía son normales.

Deshidratación grave: hay gran alteración del estado de conciencia, el niño se ve apático, tiende a dormirse con facilidad, en ocasiones se muestra irritable, la fontanela y los ojos están muy hundidos, lo que le da una expresión muy triste y enfermiza, llora sin lágrimas, las extremidades están frías y azulosas, ya no orina y la presión arterial es baja.

Esta clasificación es muy práctica para el personal médico, que puede iniciar el manejo apropiado del paciente ya sea con Vida Suero Oral o con líquidos y electrolitos por vía endovenosa, sobre todo en el caso de la deshidratación grave.

¿Cómo saber si el problema empeora?

Además de lo anterior, es importante que la población en general conozca algunos datos de alarma fácilmente reconocibles para iniciar el tratamiento adecuado o para pedir ayuda lo más pronto posible.

Datos de alarma que las madres pueden reconocer fácilmente:

Deshidratación leve

En estado de alerta los niños se muestran irritables.

■ Las mucosas de la boca están parcialmente húmedas y la saliva es pegajosa.

■ Tienen poca sed y lloran con pocas lágrimas.

Deshidratación moderada

■ El niño se ve triste o enfermo.

■ La respiración es agitada.

■ Los ojos y la mollera están hundidos.

■ Orinan menos de lo normal.

Deshidratación grave

■ El estado de conciencia está muy alterado, el niño se ve como adormilado.

Llora sin lágrimas, los ojos y la fontanela están muy hundidos.

La boca se seca por completo.

Las extremidades se encuentran muy frías.

Tratamiento de la deshidratación

El tratamiento depende del grado de deshidratación y se divide en los planes A, B y C.

Plan a: Hidratación en casa

■ No suspender el seno materno ni la alimentación habitual.

Incrementar la ingesta de líquidos.

■ Dar Vida Suero Oral a libre demanda. Vigilar los signos de deshidratación.

Plan B: Hidratación oral para deshidratación leve a moderada

Debe haber supervisión médica.

Iniciar con Vida Suero Oral, calculando la cantidad de líquidos para cuatro a seis horas:

Leve: 50 mil por kilo de peso.

Moderada: 100 mil por kilo de peso. Además, por cada evacuación diarreica ofrecer 10 mil por kilo de peso del paciente. Evaluar en las siguientes cuatro a seis horas si la deshidratación se ha corregido. Si se ha tolerado el inicio de la alimentación y si las evacuaciones han disminuido, se puede pasar al plan A.

Plan C: Deshidratación severa

Cuando hay datos de deshidratación grave se debe hospitalizar al paciente para manejar de manera urgente los vómitos incoercibles, la parálisis del intestino, las crisis convulsivas, la alteración del estado de conciencia, las evacuaciones con sangre, la fiebre alta y los datos de shock.

■ La hidratación debe ser por vía endovenosa.

¿Cuándo acudir al hospital o pedir ayuda médica?

■ Cuando la diarrea sea de más de cinco veces por día, muy líquida, abundante o acompañada con sangre y fiebre arriba de los 38.5° C.

■ Cuando el enfermo rechaza y no tolera el alimento, si vomita más de cinco veces al día o si tiene vómito persistente en menos de seis a ocho horas.

■ Cuando el niño se encuentra demasiado triste, muy enfermo, muy débil o nacido y tiende a dormirse con facilidad.

■ Cuando la boca del niño está muy seca, llora sin lágrimas, la fontanela está hundida, tiene mucha sed o está dejando de orinar.

■ Cuando después de mucha diarrea, de repente deja de evacuar y el abdomen se va distendiendo progresivamente.

¿Cuáles son los errores más frecuentes?

La automedicación. Las mamas empiezan a darle medicamentos o tratamientos no apropiados que disminuyen las posibilidades de aliviar al niño e incluso le producen más daño, al grado de que con frecuencia se intoxica. Lo peor es que la enfermedad sigue evolucionando y puede llevarlo a la muerte.

El ayuno. Las mamas suspenden la alimentación por horas o días porque consideran que sin nada en el estómago la diarrea debe mejorar; por el contrario, el ayuno produce falta de líquidos y electrolitos que, además de las pérdidas por vómito y diarrea, agrava el problema de la deshidratación.

Suspender el seno materno y las leches.

Se ha demostrado que a pesar del proceso inflamatorio intestinal se tiene la capacidad para absorber nutrientes. La leche es uno de los pocos alimentos que los niños quieren tomar, por lo que si se suspende, la deshidratación empeora.

Las tisanas. Ante los cuadros diarreicos las madres prefieren sustituir los alimentos rutinarios por tés y atoles de agua que aunque reducen la deshidratación no contienen electrolitos. Como resultado, los niños evolucionan a una deshidratación hipotónica con mayor riesgo de shockhipovolémico.

¿Cómo prevenir la deshidratación?

Principalmente conociendo sus causas más frecuentes y tomando las medidas adecuadas, como las siguientes:

1. Vestir ropa según la época del año; en climas calurosos debe ser ligera y de colores claros, además de proteger a los niños del sol con gorra o sombrero.

2. Cubrir las ventanas que reciben la luz del sol con cortinas o persianas, con lo que se reduce el calor hasta en un 80%.

3. Realizar deportes al aire libre temprano en la mañana, de preferencia cuando no haya mucho sol.

4. Evitar asistir a los actos públicos, juegos o deportes en espacios cerrados y con mucha gente.

5. Tomar líquidos durante las actividades físicas, aunque no demasiado para no interferir con la actividad.

6. Lavar y desinfectar las frutas y las verduras, lavarse las manos antes y después de cocinar, de comer y de ir al baño.

7. Consumir los alimentos inmediatamente después de haberlos preparado para evitar su descomposición. Los pescados y mariscos se deben comer cocidos o fritos y no comer nada de la calle.

8. Tomar agua hervida o purificada, jugos naturales, caldos, sopas y atoles.

9. Ante el riesgo de deshidratación, incrementar la ingestión de líquidos, dar Vida Suero Oral, que es gratuito en todas las unidades médicas, o suero líquido comercial de acuerdo con la clasificación del plan de tratamiento A, B o C.

10. No dejar al niño en ayunas, no dar exclusivamente tés o atoles, seguir con el seno materno o la fórmula láctea, y si ya come papillas, no deben suspenderse.

11. Estar atento a los datos de deshidratación y ver al médico o ir a la clínica más cercana.

12. Aplicar la vacuna de rotavirus antes de los seis meses de edad, ya que ésta es una de las enfermedades diarreicas frecuentes y potencialmente graves.

Es más fácil y barato prevenir la deshidratación que tratarla, ya que si evoluciona puede provocar graves complicaciones e incluso la muerte.

¿Qué debe comer un paciente con diarrea y deshidratado?

Está comprobado que la malnutrición favorece las infecciones y que éstas, a su vez, producen mayor malnutrición. Esto significa que no ingerir nutrientes suficientes prolonga cualquier enfermedad, y como ya se dijo, el aparato digestivo tiene la capacidad de absorberlos aún sufriendo procesos inflamatorios intestinales. Los siguientes puntos sobre nutrición son importantes.

Los niños con deshidratación de leve a moderada deben continuar con su alimentación normal, incluyendo el seno materno; se deben evitar los alimentos líquidos o sólidos muy concentrados, altos en grasa y con azúcares simples. Hay que evitar los alimentos laxantes como la papaya, la naranja y la ciruela pasa. No introducir alimentos nuevos durante la diarrea ni dar leches o fórmulas especiales, excepto las prescritas por el médico o cuando se demuestre intolerancia alimentaria.

Durante el episodio de diarrea lo mejor es que se coma pollo, pescado, verduras verdes, zanahorias, papas, arroz, peras, manzanas, guayabas, plátanos, galletas, pan tostado y gelatina de agua.

El ayuno se indica sólo en caso de deshidratación grave, estados de shock íleo (parálisis del intestino) o isquemia intestinal; debe reiniciarse la alimentación en cuanto mejoren las condiciones gastrointestinales

Tags: , , , ,